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September 28, 2008

Wikipedia: Aleksandr Lukashenko

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Александр Григорьевич Лукашенко
Aleksandr Grigórievich Lukashenko’

Presidente de Bielorrusia
En el cargo
Desde el 20 de julio de 1994
Vicepresidente(s)   Vyachaslau Kebich
Mikhail Chigir
Sergey Ling
Vladimir Yermoshin
Henadz Navitski
Sergey Sidorsky
Precedido por Myechyslaw Hryb
Supreme Soviet of Belarus

Nacimiento 30 de agosto de 1954
53 años
Kopis, vóblast de Vitsebsk
RSS de Bielorrusia
Unión Soviética

Aleksandr Grigórievich Lukashenko (en ruso Александр Григорьевич Лукашенко; en bielorruso Аляксандр Рыгоравіч Лукашэнка, Alaksandr Ryhoravič Łukašenka), nacido el 30 de agosto de 1954, es el actual presidente de Bielorrusia.

Luego de ganar las elecciones de 1994 se mantuvo en el cargo por un referendo de 1996 y las elecciones de 2001 y 2006, en la que triunfó con más del 80% de los votos. Su presidencia es sujeto de controversia: mientras que para sus seguidores logró retener lo mejor del sistema económico socialista de la ex Unión Soviética y evitar así los peores efectos del capitalismo instaurado en las otras catorce ex repúblicas soviéticas[cita requerida], sus oponentes políticos lo acusan de perseguir a la oposición y ser “el último dictador en Europa[cita requerida].

Ha mantenido pésimas relaciones con los Estados Unidos y otros estados occidentales[cita requerida], a los que acusa de buscar desestabilizarlo; por el contrario, durante su gobierno se profundizaron los lazos económicos y sociales con la Federación Rusa, y Bielorrusia se alineó en muchos casos con estados socialistas como Cuba, la antigua Yugoslavia Federal y ahora estrecha lazos con Venezuela.

Tabla de contenidos

Su vida hasta 1994

Lukashenko nació en Kopis. Se graduó en la Universidad Estatal Mogilovski en 1975 y en la Academia Bielorrusa de Agricultura en 1985, titulado como profesor de historia, ciencias sociales y económicas. Sirvió dos periodos en las tropas de la Armada Soviética entre 1975-1977 y 1980-1982, donde aprendió -y finalmente se impuso como campeón regional- el deporte de combate y sistema de defensa personal Soviético Sambo.

Después de dejar la armada, se hizo vicepresidente de una granja colectiva en 1982 y en 1985 fue promocionado al puesto de director de la granja estatal de Gorodets y la planta de materiales de construcción en el distrito de Shklov.

En 1990, Lukashenko fue elegido como vicepresidente en el Soviet Supremo de la entonces República Socialista Soviética de Bielorrusia, su primer paso como político. Encontró una facción llamada Comunistas para la Democracia, partidarios de una Unión Soviética democrática con principios comunistas. Fue el único vicepresidente del parlamento Bielorruso que votó en contra de la ratificación, en diciembre de 1991, a favor de la disolución de la Unión Soviética. Tras las secuelas de la disolución de la URSS, Lukashenko pronto volvió a gestionar una granja estatal.

Habiendo adquirido una reputación como retórico oponente de la corrupción, Lukashenko fue elegido en 1993 para servir como presidente del comité anticorrupción del parlamento bielorruso. Aunque mantuvo una asociación cercana con las facciones comunistas más de izquierda, perdió el favor de muchos de los integrantes del Partido Comunista Bielorruso por sus ataques a la corrupción y los privilegios de los comunistas. A finales de 1993, acusó a 70 oficiales del gobierno, incluyendo a Stanislav Shushkevich, el interlocutor del parlamento y que actuaba como presidente, de corrupción incluyendo el robo de fondos estatales para fines personales. Las acusaciones de Lukashenko forzaron a un voto de confianza que Shushkevich perdió.

Se promulgó una nueva constitución bielorrusa a principios de 1994 que allanó el camino a las primeras elecciones presidenciales democráticas, votadas en Julio de ese año. Se presentaron seis candidatos, incluyendo a Lukashenko, quien hizo campaña como independiente de una plataforma popular de “derrota a la mafia”. Shushkevich y Viacheslav Kebich también participaron, junto con el más tarde considerado claro favorito. En los comicios, Lukashenko ganó con un 45% de los votos frente al 15% de Kebich y sólo el 10% de Shushkevich. Una segunda vuelta se realizó el 10 de julio en la que Lukashenko ganó con más del 80% de los votos.

Primer mandato (1994-2001)

La victoria de Lukashenko, dada su juventud y falta de experiencia, sorprendió a muchos tanto en Bielorrusia como fuera. Su manifiesto durante la campaña incluía el establecimiento de gobierno limpio; la destitución de los oficiales corruptos; el mantenimiento de la paga y las condiciones laborales en la que era todavía una economía dependiente del estado; y el movimiento hacia una mayor integración entre Bielorrusia y Rusia.

La plataforma de Lukashenko apostó muy fuerte con las políticas pro-reformistas respaldadas por los líderes de los vecinos bielorrusos, los cuales habían emprendido reformas radicales seguidas de la caída del comunismo. Muy poca reforma, sin embargo, fue puesta en marcha en Bielorrusia. Solo el 2% de la economía había sido privatizada en las fechas de la elección de Lukashenko. El final de la economía soviética, de la que Bielorrusia era fuertemente dependiente, llevó a una disminución del 50% en la producción entre 1991 y 1994, y su correspondiente caída del nivel de vida. En la época de la elección de 1994 Bielorrusia afrontaba una crisis económica: la cuestión era qué se podía hacer.

Lukashenko actuó rápidamente para “estabilizar la economía”: uno de sus primeros actos fue doblar el salario mínimo. También reintrodujo el control del estado en los precios y revirtió las pocas reformas económicas que habían sido hechas. Pero se encontró con muchos problemas intentando revivir una economía comunista en un país de 10,4 millones rodeados por economías capitalistas emergentes. Bielorrusia era (y sigue siendo) completamente dependiente del gas y la electricidad importados de Rusia, pero muchos de los negocios bielorrusos no pueden pagar las tasas de mercado por la energía. La carencia de una moneda fuerte para pagar las importaciones rusas hizo de la unión económica con Rusia una necesidad, y una por la que tanto Lukashenko como su oponente Kebich hicieron campaña.

Durante sus dos primeros años en el poder, Lukashenko se encontró con una oposición creciente en su propio país. En 1995 el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional suspendieron los préstamos a Bielorrusia, argumentando las trabas del gobierno a las reformas económicas. Las continuas dificultades económicas pronto aumentaron las críticas desde la oposición, a las que Lukashenko reaccionó con enfado. En septiembre de 1995 un globo de aire caliente que realizaba una competición cruzó el espacio aéreo de Bielorrusia fue derribado por un helicóptero militar, cuya tripulación fue llevada a creer que estaban disparando contra un globo meteorológico sin tripulación. Los dos pilotos estadounidenses que iban abordo murieron. En noviembre de 1995, causó una controversia internacional diciendo en una entrevista que las políticas internas de Hitler no fueron del todo malas para Alemania. Muchas de sus críticas tomaron esto como indicando que un tipo similar de mando autoritario podría beneficiar a Bielorrusia.

En el verano de 1996, 70 diputados de entre los 110 miembros del parlamento bielorruso firmaron una petición para derrocar a Lukashenko con cargos por “violación de la constitución”. Lukashenko respondió haciendo un llamamiento a referéndum el 24 de noviembre de 1996 para extender su mandato de cuatro a siete años. Esto le daría el poder de cerrar el parlamento. El 25 de noviembre, Lukashenko anunció que el 70.5% de los votantes, en un 84% de asistencia, había aprobado la medida. El referéndum fue altamente condenado. El gobierno anuló a los que apoyaban a la oposición desde la televisión y las emisoras de radio, hasta los periódicos y el material publicitado. En estas circunstancias, los Estados Unidos y la Unión Europea rechazaron aceptar la legitimidad del referéndum.

Lukashenko inmediatamente usó sus nuevos poderes para cerrar el parlamento. La policía armada cercó el edificio del parlamento y encerró a 89 diputados acusados por el gobierno como “desleales”. Un nuevo parlamento, formado por 110 personas cercanas a Lukashenko, fue establecido en un edificio cercano. Sus acciones fueron condenadas internacionalmente por los gobiernos y los grupos de derechos humanos. El Primer Ministro bielorruso y otros dos ministros dejaron su cargo en señal de protesta, al igual que hicieron siete de los once miembros de la Corte Constitucional; fueron reemplazados por personas cercanas a Lukashenko quien pronto rechazó la petición de acusación. Lukashenko consolidó su poder cerrando por la fuerza varios periódicos de la oposición e incrementando el poder de la KGB bielorrusa (la cual, únicamente mantenía su antiguo nombre y estado).

A comienzos de 1998, el banco central ruso suspendió el comercio con rublos bielorrusos, lo que llevó a un colapso del valor de la moneda. Lukashenko respondió tomando el control del banco central bielorruso, ordenando el cambio de valor a los niveles anteriores, congelando las cuentas de los bancos y reduciendo las actividades de los bancos comerciales. Esto llevó a la huida de los bancos bielorrusos y a una avalancha de pánico por comprar. Lukashenko también culpó de los problemas del país a los “sabotajes económicos”. Treinta oficiales del gobierno fueron arrestados y otros cientos fueron “castigados”. Culpó a los gobiernos extranjeros de conspirar contra él, y en abril de 1998 expulsó a los embajadores de los Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Grecia, Italia y Japón de su complejo residencial cerca de Minsk. Esto causó un conflicto internacional debido a que las residencias diplomáticas se suponen que están estrictamente bajo los términos de la Convención de Viena.

Lukashenko se movió tras la retórica para tomar una postura más activa en su conflicto con los países del oeste. A finales de los 90, Bielorrusia exportó cerca de 400 millones de dólares en armamento anualmente a un grupo de países entre los que se encontraban Irán, Sudán, Iraq y Yugoslavia. El estallido de la Guerra de Kosovo en 1999 hizo a Lukashenko proponer una “Unión Eslava” de Rusia, Bielorrusia y Yugoslavia, una idea que recibió sólo indiferencia y fue silenciosamente dejada.

Estas políticas condujeron a los gobiernos occidentales a tomar una posición más dura contra Lukashenko. Los Estados Unidos estuvieron particularmente enfadados con las armas que traficaron con los llamados países de lo que los Estados Unidos llama el “eje del mal”, y los líderes políticos estadounidenses comenzaron a referirse a Bielorrusia como “la última dictadura de Europa”, comparando a Lukashenko con el líder derrocado de Serbia Slobodan Milosevic. La Unión Europea comenzó a preocuparse por la seguridad de sus reservas de gas provenientes de Rusia, las cuales son canalizadas a través de Bielorrusia, y tomó un interés activo cuando Polonia, Letonia y Lituania se integraron en la Unión Europea, y ésta alargó sus fronteras con Bielorrusia. Incluso Rusia, quien estableció una unión económica con Bielorrusia en Abril de 1998, aumentó su impaciencia con el camino que Bielorrusia estaba tomando en dicha unión en la práctica. Aunque Lukashenko vino bien a Rusia en términos de conservar su país en la órbita rusa, las tensas relaciones de aquél con los países occidentales comenzaron a incordiar el gobierno del presidente Vladimir Putin.

Segundo mandato (2001-2006)

Los primeros cuatro años de mandato de Lukashenko terminaron en julio de 1999 pero fueron extendidos hasta 2001 por el referéndum de 1996. Las elecciones se celebraron el 9 de septiembre de 2001, en las cuales Lukashenko realizó una campaña similar a la de 1994: retención de la economía socialista; una inmersión completa con Rusia pero sin el estilo ruso de terapia de choque; un mandato presidencial fuerte para mantener el orden social; oposición a la extensión de la OTAN y a los países occidentales en general. Su oponente era Vladimir Goncharik.

Lukashenko ganó en la primera ronda en la cual fue proclamado por una victoria aplastante. No obstante, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa describió el proceso como “un fracaso de los estándares internacionales” y las organizaciones de derechos humanos indicaron que los partidarios de la oposición fueron sistemáticamente acosados, arbitrariamente barridos de las listas de candidatos y excluidos de los medios estatales. Los países occidentales también criticaron las elecciones. Rusia, en cambio, dio la bienvenida a la reelección de Lukashenko.

Durante un discurso televisado a la nación el 7 de septiembre de 2004, Lukashenko anunció planes para un referéndum en el que eliminaría los límites del mandato presidencial. El referéndum fue llevado a cabo el 17 de octubre de 2004, el mismo día que las elecciones parlamentarias, y de acuerdo con los resultados oficiales fue aprobado por un 79.42% de los votantes. Previamente, Lukashenko había limitado a dos mandatos la duración máxima de la presidencia, lo que le hubiera requerido retirarse después de la siguiente elección presidencia, prevista en 2006.

También en esta ocasión distintas organizaciones denunciaron irregularidades, diciendo que el voto fue fraudulento. Una encuesta realizada por Baltic Surveys, una organización lituana, indicó que sólo el 48% de la genté votó “sí” al referéndum, con un margen de error del 1%.

Tercer mandato (2006-presente)

El domingo 19 de marzo de 2006 se volvieron a realizar elecciones presidenciales, las cuales Lukashenko ganó de forma aplastante con el 82,6% de los votos. El máximo líder de la oposición, el proestadounidense Alexander Milinkevich, quedó en segundo lugar con cerca del seis por ciento de los votos válidos.

La campaña electoral fue intensa y agresiva; el oficialismo acusó a la oposición de buscar desestabilizar el país, y estar financiada por Estados Unidos y la Unión Europea; mientras que la oposición acusó a su vez a Lukashenko de entorpecer el proceso electoral. Tras las elecciones surgieron varias denuncias de fraude, secundadas por la OSCE y destimadas por la presidenta de la Comisición Central Electoral, quien afirmó que “hay que saber perder cuando la derrota es muy evidente“.

Por otro lado, los críticos del gobierno de Lukashenko denunciaron la falta de observadores del Parlamento Europeo, a lo que el presidente respondió que al no ser Bielorrusia miembro de esa organización no tenía sentido que monitorearan la elección, cosa que sí hicieron los enviados de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), quienes las calificaron como “transparentes“.

Enlaces externos

  • Colabora en Commons. Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Aleksandr Lukashenko.Commons
  • Página oficial del Presidente (en inglés)
  • BBC – Perfil: Alexander Lukashenko (Noticias de la BBC, en inglés)

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